El objetivo de la competición de Slalom es franquear un recorrido de aguas bravas, determinado por puertas, sin faltas, en el tiempo más corto posible.
Los trayectos de Slalom se señalan sobre aguas bravas, esto es, las de dificultad de navegación Nivel III, IV y V, y a los obstáculos fluviales se añaden otros artificiales llamados puertas.
El recorrido debe tener una longitud mínima de 250m., medidos desde la línea de salida hasta la línea de llegada(medido desde la línea central), y se recomienda que la longitud máxima no sea superior a 400m. También debe haber un área de calentamiento para los competidores de al menos 100m., así como un área de relajación pasada la línea de llegada. El recorrido debe tener un máximo de 25 puertas y un mínimo de 18 puertas de las que al menos 6 de ellas deben ser puertas de remonte. La distancia entre la última puerta y la línea de llegada no debe ser inferior a 15m. ni superior a 25m.
El recorrido debe ser totalmente navegable y ofrecer las mismas condiciones para palistas diestros y zurdos en C-1.
El Slalom está reconocido como Olímpico. |